¡Qué tal, colega! Sé muy bien por lo que estás pasando: esa mezcla de nervios, emoción y la ilusión de salir al campo para poner en práctica todo lo que has aprendido. El examen ENCAPS representa el último paso antes de iniciar tu SERUMS y, aunque muchos lo ven como un simple trámite, la realidad es que una buena preparación puede marcar la diferencia.
Tu desempeño en el ENCAPS influirá directamente en la plaza SERUMS que consigas: aquella que ya visualizas en el mapa o una que te obligue a decidir a última hora. Por eso, prepararte con estrategia es clave para asegurar un buen puntaje y ampliar tus opciones.
Para entender por qué el ENCAPS y el SERUMS son tan importantes en tu futuro profesional, primero es fundamental tener claro en qué consiste esta evaluación y cómo funciona el proceso en el Perú.
¿Qué es el examen SERUMS?
El examen SERUMS es una evaluación nacional obligatoria que deben rendir los profesionales de la salud en Perú como parte del proceso para acceder a una plaza del Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud (SERUMS).
De acuerdo con el Ministerio de Salud (MINSA), la Evaluación para el SERUMS es un proceso diseñado e implementado a nivel nacional con el objetivo de evaluar a los profesionales de la salud próximos a realizar el SERUMS. Esta evaluación no tiene fines académicos ni reemplaza otras pruebas profesionales, sino que funciona como un mecanismo de ordenamiento y asignación de plazas, de acuerdo con el puntaje obtenido.
La evaluación SERUMS se realiza dos veces al año y es administrada directamente por el MINSA. En este contexto, el examen SERUMS 2026-I corresponde al primer proceso del año 2026 y permitirá que los profesionales de la salud inicien su servicio en una fecha estimada en el mes de marzo 2026.
¿Cómo prepararte para el examen SERUMS?
Prepararte para el examen SERUMS no se trata solo de estudiar más horas, sino de estudiar mejor. Contar con herramientas adecuadas y practicar con preguntas reales te ayudará a identificar tus áreas de oportunidad, pero el siguiente paso y el más importante es saber exactamente qué estudiar y cómo priorizarlo.
Por eso, una preparación efectiva para el ENCAPS comienza con una estrategia clara y bien enfocada. Como parte de la familia AMIR, quiero compartir contigo los mejores consejos y estrategias para que domines este proceso con seguridad, confianza y llegues al SERUMS con la plaza que realmente deseas.
MEDIA
1. Convierte el temario en tu mejor aliado
Para ganar una batalla, primero hay que conocer el terreno. La preparación para el ENCAPS no se trata de leer libros interminables, sino de ser estratégico. Enfócate en los bloques de Salud Pública, Ética y Normativa Nacional, que son el corazón de esta evaluación. En nuestro país, el enfoque de atención primaria es vital, así que asegúrate de dominar las Normas Técnicas del MINSA y el modelo de cuidado integral. Si entiendes cómo funciona el sistema de salud por dentro, ya tienes la mitad del examen en el bolsillo.
2. El poder de los simulacros: Entrena como juegas
No dejes que el día del examen sea la primera vez que te enfrentas a 100 preguntas bajo presión. En mi experiencia, lo que realmente marca la diferencia en la prelación es la agilidad mental. Realiza simulacros en condiciones reales: sin distracciones, con cronómetro en mano y repasando inmediatamente tus errores. Cada fallo en un simulacro es un «punto salvado» en el examen real. Recuerda que en la adjudicación, un solo punto puede ser la diferencia entre elegir primero en tu región o tener que viajar muchas horas más lejos de lo planeado.
3. Calidad sobre cantidad: Estudia con inteligencia
A veces pensamos que estudiar 12 horas seguidas es la clave, pero la retención real ocurre cuando aplicamos el estudio activo. Te recomiendo usar mapas conceptuales para los flujogramas de atención y bancos de preguntas de años anteriores. El ENCAPS suele tener una estructura lógica; si aprendes a identificar las palabras clave en los enunciados, ahorrarás tiempo valioso. No te satures, organiza tu día por bloques y dale prioridad a esos temas que siempre vienen pero que a veces descuidamos por ser «teóricos».